Acacia
Jardín de Acacia en Ibagué

Nuestra historia

Un hogar nacido del deseo de que nadie envejezca solo

Acacia surgió en Ibagué de la convicción de que los años mayores merecen un entorno lleno de calor humano, rutina amable y buenos momentos compartidos.

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Quiénes somos

La historia de Acacia

Acacia abrió sus puertas en el barrio La Soledad de Ibagué hace varios años, cuando su fundadora, Marcela Ospina, buscaba para su propia madre un lugar que se sintiera como un verdadero hogar — no una institución, sino una casa con patio, con vecinos y con anfitriones que conocieran a cada persona por su nombre.

Lo que empezó como un pequeño espacio diurno fue creciendo conforme las familias de la ciudad compartían sus propias búsquedas. Hoy, Acacia ofrece tres formas de convivencia — desde compañía de día hasta residencia permanente — manteniendo siempre el mismo espíritu: atención cercana, espacios naturales y la paz de saber que alguien está pendiente.

Cada rincón del hogar — el patio sombreado, el jardín, el comedor — fue pensado para que pasar las horas aquí resulte fácil y grato, tanto para los residentes como para sus familias cuando vienen de visita.

Nuestra misión

Lo que nos mueve

Confianza familiar

Las familias comparten con nosotros algo muy valioso. Esa confianza se traduce en comunicación abierta, visitas libres y actualizaciones permanentes.

Identidad propia

Cada persona llega con su historia, sus costumbres y sus preferencias. Nuestro trabajo es preservar esa identidad dentro de la vida en comunidad.

Días con contenido

Una tarde aburrida pesa mucho. Por eso diseñamos cada jornada con actividades sencillas y sociales que dan sentido a las horas.

El equipo

Las personas detrás de Acacia

MO

Marcela Ospina

Fundadora y Directora

Lleva más de doce años acompañando a adultos mayores y sus familias en Ibagué. Fundó Acacia para dar a otros lo que buscó para su propia madre.

CR

Carlos Rincón

Coordinador de Convivencia

Organiza la programación diaria del patio, las salidas culturales y las actividades grupales. Tiene especial facilidad para hacer sentir cómodo a quien llega nuevo.

LV

Lucía Vargas

Anfitriona y Enlace Familiar

Se ocupa del contacto con las familias, las visitas de bienvenida y del seguimiento cotidiano de los residentes. Es el primer rostro que la mayoría recuerda de Acacia.

Cómo trabajamos

Estándares que nos guían

Privacidad de los residentes

La información personal y los hábitos de cada residente se manejan con discreción y solo se comparten con los familiares autorizados.

Higiene y limpieza constante

Las habitaciones, espacios comunes, cocina y patio se mantienen limpios a diario. Las áreas de comida siguen rutinas de higiene rigurosas.

Alimentación cuidada

El menú se planifica semanalmente con ingredientes frescos. Se tiene en cuenta cualquier preferencia o restricción alimentaria de cada persona.

Puertas abiertas

Las familias pueden visitar en cualquier momento. La transparencia en el día a día es parte de nuestro compromiso con la confianza.

Actividad y movimiento

Promovemos el movimiento suave y las actividades sociales adaptadas a las posibilidades de cada persona, sin forzar ni presionar.

Comunicación continua

Mantenemos un canal de comunicación abierto con los familiares: actualizaciones periódicas, respuesta ágil a consultas y reuniones cuando se necesiten.

Convivencia con sentido en Ibagué

El barrio La Soledad, en el corazón de Ibagué, ofrece un entorno tranquilo, con buena accesibilidad y cerca de los servicios que las familias necesitan. Acacia eligió este lugar precisamente por eso: una calle apacible donde los adultos mayores pueden salir al patio sin ruido excesivo y donde las familias llegan fácilmente en cualquier momento del día.

La convivencia entre adultos mayores tiene ventajas que van más allá del simple acompañamiento. Compartir el almuerzo, participar en una actividad de música o simplemente sentarse a conversar en el patio con alguien de edad similar contribuye al bienestar emocional de manera natural. En Acacia, esto sucede todos los días, sin artificios y sin presiones.

Muchas familias que llegan a nosotros llevan tiempo buscando la combinación correcta: un lugar seguro, personal amable, precios claros y la certeza de que su familiar estará bien. Es exactamente lo que Acacia ofrece — un patio compartido donde envejecer con dignidad y buena compañía.

Venga a conocernos

Una visita al patio dice más que cualquier descripción. Le esperamos con una taza de café y el tiempo que necesite para conocer Acacia.

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